Las personas sin hogar también son lo que no ves

Desde el pasado mes de Julio, colaboro con la Asociación Solidarios para el Desarrollo de Sevilla. Cada Lunes tenemos un taller de arteterapia con personas sin hogar, abierto a todo aquel que quiera venir a compartir su tiempo en un grupo donde se mezclan personas de diferentes partes del mundo, con diferentes idiomas e historias, solo hay dos requisitos para participar: respeto y ganas de experimentar a través del proceso creativo y el arte.

Es un espacio de encuentro participativo que se desarrolla en las instalaciones de Solidarios en Sevilla (Teatro Hogar Virgen de los Reyes). es un espacio de pausa e impulso en la semana, se crea un espacio de interacción, aprendizaje, risas y desahogo donde la dinámica propuesta actúa como hilo conductor y de unión entre el grupo. Cada día descubrimos diferentes perspectivas, cada persona tiene su tiempo para expresarse, alzar su voz y ser escuchado. Frente a las diferentes realidades que a veces afrontan los participantes (soledad, exclusión social, frío,…) en estas sesiones pueden desarrollar y mostrar todos sus talentos, cada miembro es empoderado por la misma sinergia que se crea en el grupo. Es un grupo rico de personas con una fuerza descomunal, una imaginación sin límites, resolutivos y que cada día te regalan una sonrisa, conocen el lado más oscuro de la vida y te devuelven el lado más optimista. El grupo sirve de punto de apoyo cuando las fuerzas flaquean y la esperanza se esconde, el grupo da ánimos y motivos para continuar, seas como seas el grupo te recibe con los brazos abiertos y te dan lo más preciado que tienen: su tiempo.

¿Porqué arte para promover el cambio social? Porque es inclusivo, es para todos, porque trabaja con los recursos innatos y se adapta a la mente de cada uno. Nosotros no pensamos en palabras, pensamos en imágenes (que categorizamos en palabras), el desarrollo del lenguaje fue un gran avance que marco nuestra evolución como humanidad pero también es verdad que limitó la expresión libre e individual de cada uno en beneficio del avance de la especie. Hemos categorizado la realidad a través de palabras que entendemos porque como comunidad hemos acordado un significado para cada palabra, pero el significado individual, la realidad de cada uno es diferente por eso hay una parte que se pierde en la comunicación. El arte permite llegar a esa parte olvidada, al contenido propio e individual de cada uno, a la realidad individual de cada ser que es fruto de su experiencia como individuo y que no comparte con nadie mas. El arte permite compartir algo propio y lo pone en contacto con la comunidad. El arte se convierte en un  nuevo lenguaje con el que cambiar la realidad. Se trabajará con los propios recursos de los participantes, planteando una metodología experiencial para construir de manera conjunta una nueva perspectiva. En este grupo muchas veces conviven personas de distintas lenguas que no pueden comunicarse, la expresión creativa a través del arte permite unir su vivencia, pueden llegar al otro sin necesidad de palabras. El arte es un lenguaje universal, todos podemos entrar en interacción con el arte.

El taller sirve también como promotor de diversas iniciativas enfocadas en el cambio social, se busca implicar a otros colectivos y luchar contra la exclusión de las personas sin hogar, a veces, solo hace falta acercarse un poquito, de cerca te das cuenta de que no son diferentes, son personas, con aspiraciones, miedos, sueños y metas. De cerca descubres que ellos también son lo que tú aun no ves. No son invisibles es que viven en un mundo de ciegos. 

Te cuento lo que se descubre al mirarlos de cerca: Las personas sin hogar no nacieron en la calle, su situación actual es una etapa en su vida, no es parte de ellos, si situación no les define, es una mochila que cargan. Acumulan diversas situaciones traumáticas, de exclusión y violencia que les hace aún más difícil salir de ahí. Hubo una historia previa antes de acabar en la calle, todos tenemos una historia y desde fuera no puede ser comprendida. Nadie desea estar en la calle, te aseguro que lo hicieron lo mejor que supieron en aquel momento. Nadie está a salvo de esa situación, cualquiera podemos vernos así en algún momento. Muchas veces la persona acaba en la calle por factores que no están bajo su control, muchos no cuentan con apoyo de familiares y amigos, otros no son del país o ciudad donde se encuentran actualmente, otros han cometido errores (como toda persona) y lo han pagado muy caro, no pueden ejercer sus derechos y la sociedad (ciertas entidades y particulares) no les tiene en cuenta, no les da su espacio. Todos estos factores se van sumando y entran en una espiral que les tiene atrapados.

Otro punto que reluce al mirarles de cerca es su capacidad de resiliencia, son personas fuertes, que se preocupan por ti si te notan rara un día, son personas con ganas de cuidar y ser cuidadas, con ganas y capacidad para sentirse útiles, son personas agradecidas, personas cultas e inteligentes, todos tienen unas historias de vida increíble en la que han sufrido pero han aprendido, y no han tirado la toalla.

Son el colectivo ignorado, es un tema que a muchos incomoda, cuando pasamos por la calle a su lado evitamos incluso mirar,  como si no existieran, asumir que existen a veces trae consigo cierta sensación de culpa y pena y por otro lado requiere responsabilidad e implicación. No todo el mundo puede. Se necesitan personas comprometidas. Abre los ojos. Muchos de ellos dicen que preferirían recibir una simple sonrisa o un “buenos días” cuando alguien pasa por su lado, no tienes que darle nada material, pero puedes sonreír y saludar, no es compasión, es educación.

En este vídeo puedes conocerles y escuchar su voz, cuentan su experiencia: https://youtu.be/OJEhH83vE68

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